El dominio de Mercedes pisa fuerte: de la nueva era en Australia al accidentado triunfo de Russell en Canadá

George Russell se quedó con una tremenda victoria en el Gran Premio de Canadá. En un final lleno de fricción y contratiempos, el piloto británico hizo valer la pole position y, gracias a una lectura perfecta de la estrategia por parte de Mercedes, cruzó la meta antes que nadie para lograr su primer triunfo de la temporada. Max Verstappen intentó darle pelea a bordo de un Red Bull que sigue demostrando ser muy difícil de llevar, pero tuvo que conformarse con el segundo puesto. La alegría de la escudería alemana fue total, ya que Kimi Antonelli se subió al tercer escalón del podio. En la otra vereda, Lando Norris vivió una verdadera pesadilla. El piloto de McLaren perdió su alerón delantero en pleno intento de sobrepaso a Oscar Piastri, lo que forzó el ingreso del auto de seguridad y lo dejó definitivamente afuera de la carrera.

Sabor a poco para Franco Colapinto Para el argentino, la undécima fecha del calendario dejó un gusto bastante amargo. Colapinto, que largó décimo con su Alpine, terminó cruzando la bandera a cuadros en la decimotercera posición. Apenas se apagaron los semáforos, protagonizó un arranque palo a palo con Alex Albon, saliendo rueda a rueda de una curva que terminó con el tailandés de Williams fuera de los límites de la pista y con un posterior abandono por fallas técnicas. Franco llegó a girar en un muy buen tiempo de 1:17.2 e intercambió posiciones con Pierre Gasly. El problema fue que la estrategia no dio los frutos esperados; tras estirar el uso de los compuestos duros, quedó atrapado en el tráfico detrás de Gabriel Bortoleto y los puntos le quedaron demasiado lejos.

Estrategia y tensión hasta la última vuelta La carrera en el circuito Gilles Villeneuve fue una verdadera partida de ajedrez. Con el aire sucio y un desgaste durísimo de los neumáticos medios, más de la mitad de la parrilla se vio obligada a parar temprano, cerca de la vuelta 18, para poner gomas duras. Durante el desarrollo de la prueba, la punta fue cambiando de manos constantemente. Charles Leclerc llegó a liderar promediando la carrera, y hasta Norris, antes de su incidente, estuvo primero tras largar con estrategia invertida. Pilotos como Esteban Ocon, Carlos Sainz y Yuki Tsunoda decidieron jugársela estirando la vida útil de sus gomas por casi cincuenta giros. Recién en la recta final de la competencia, Russell logró recuperar el liderato tras su parada y consolidó una ventaja de más de dos segundos sobre Verstappen.

El origen del dominio en la nueva era Este presente arrasador de Mercedes y de Russell no es ninguna casualidad. Es la confirmación pura de lo que ya habían mostrado a principios de año en el arranque de la temporada 2026. En aquel Gran Premio de Australia inaugural, la escudería había marcado la cancha haciendo el 1-2 con Russell y Antonelli, dejando a Leclerc y Lewis Hamilton un paso atrás. Ese fin de semana en Melbourne significó mucho más que una simple carrera; fue el inicio de una nueva era en la Fórmula 1, atravesada por un cambio de reglamento técnico radical que pateó el tablero y reinició el orden histórico de todos los equipos.

La polémica gestión de las baterías Las nuevas normas vigentes dejaron de lado la velocidad pura de los monoplazas a una vuelta para darle todo el protagonismo a la gestión de la energía. Hoy en día, el juego se define por cómo los pilotos administran el botón de potencia en sus volantes y cómo recargan las baterías levantando el pie del acelerador. Esto transformó por completo la dinámica en la pista. Leclerc describió la situación con humor, comparando el sistema con “el hongo del Mario Kart” por las tácticas que exige. Russell admitió que ahora todo es mucho más calculador, ya que gastar la energía extra para pasar a un rival en una recta te deja totalmente expuesto a que te devuelvan la gentileza en la curva siguiente. Ferrari lo sufrió en Australia al perder su chance de ganar por no aprovechar un auto de seguridad virtual, dejando el camino despejado para la estrategia impecable de Mercedes.

Críticas cruzadas en el paddock Pese a la intensidad de los sobrepasos, las principales figuras de la categoría no ocultan su enojo frente a esta nueva Fórmula 1. Verstappen, que en Australia largó vigésimo tras chocar en la clasificación y logró remontar hasta el sexto puesto, fue sumamente crítico. El neerlandés aseguró sentirse agotado emocionalmente y sentenció que este estilo de manejo va en contra del espíritu histórico del automovilismo. Norris fue igual de duro al calificar las carreras de artificiales y lamentarse por haber pasado de tener el mejor auto al peor de la parrilla. El mal trago de McLaren en aquel debut se coronó con el accidente de Piastri en la vuelta de reconocimiento ante su propio público, frustrando sus chances de largar. A pesar del rechazo y las quejas de los pilotos más experimentados, la realidad marca que la categoría hoy premia a los estrategas, y Mercedes demuestra fecha a fecha que entendió el juego mejor que nadie. El próximo desafío para frenar este dominio será en Austria, en tan solo catorce días.