Cuando la Virgen apareció en Giles

Un 4 de septiembre de 1978 nuestra ciudad apareció en la tapa de Crónica por un extraño suceso. Corría el rumor que en una carpintería del pueblo había aparecido la Virgen de Luján en una madera. El equipo del Diario Crónica vino hasta San Andrés de Giles para fotografiarla y hablar con Atilio Zaín, el carpintero que descubrió el misterioso hallazgo.

El Facebook Giles Retro se  encarga de reunir fotos y recuerdos gilenses de otros tiempos  y cada vez tiene más seguidores. Esta página fue la publicó las imágenes de los recortes del diario Crónica, de esta manera aquellas entrevistas se convirtieron en un pedazo  de la historia local.

Los periodistas aseguran en la nota de 1978 que todos los vecinos del pueblo hablaban de un verdadero milagro ocurrido en esa carpintería. El taller estaba ubicado en la esquina de Moreno e Irigoyen a tres cuadras de la Plaza San Martín. “¿El noble y milenario trabajo  de la carpintería pone a los hombres más cerca de las cosas de Dios?” comenzaba el artículo.

El relato de don Atilio Zaín dice que una tarde cualquiera “cortaba madera para realizar un trabajo de enchapado cuando notó que la sierra eléctrica de gran potencia no podía atravesar una zona” y que un montón de chispas comenzaron a desprenderse. Después de mucho esfuerzo logró hacer el corte y fue ahí cuando advirtió que en un nudo de la madera apareció como estampada la imagen de la Virgen de Luján.

Al principio Atilio sólo le contó a su hijo Daniel, su esposa Rosa María Sosa y a sus amigos más cercanos, pero pronto comenzó a correr el rumor y muchísimos vecinos comenzaron a llegar a la carpintería de los Zaín. Los gilenses comenzaron a hacer fila para poder ver la imagen, algunos rezaban, otros besaban la madera con lágrimas en el rostro.

“Por la tarde empiezan a llegar pobladores de localidades cercanas y el movimiento de gente toma las características de una peregrinación, ya es imposible estacionar en las inmediaciones”, detalla el artículo.

Los periodistas que recién llegaban de Capital Federal hablaron con varios sacerdotes de nuestra ciudad a quienes los vecinos habían convocado para encontrar alguna respuesta. El padre Kauffman no llegó a hablar de un “milagro” pero si dijo que se trataba de un hecho de “características especiales” y que fue algo muy positivo “ya que denota un gran deseo de creer de parte de los ferigreses” de la comunidad.

Los sacerdotes locales fueron prudentes al hablar de milagros. Sin embargo, una vecina le atribuyó la capacidad de cumplir milagros a la imagen de la madera. En la nota periodística se cita la historia de María Aguirre de Botana, una gilense que aseguraba que después de rezarle, “soñó con la virgen y al despertar se encontró con que podía caminar después de mucho tiempo pues estaba afectada por una enfermedad que se lo impedía”.

Sin dudas, esa tarde en esa carpintería quedaría grabada en la memoria de muchos. Un descubrimiento que maravilló a todos y que despertó la fe de muchísimos vecinos. “Vino a mi casa pero es de todos”, expresó aquel carpintero que se sintió bendecido mientras trabajaba en el humilde taller de nuestra ciudad.

Comentarios facebook