“Hay que abrir un poco la cabeza y aceptar lo diverso”

El Amor en el Espectro” es una serie – documental de Netflix, protagonizada por jóvenes autistas que desean empezar una relación de pareja. Pone en foco un tema que pocas veces se debate: El rol que ocupan en los sujetos con discapacidad las relaciones íntimas desarrolladas por fuera de la familia.

Esta problemática empieza a preocupar sobre todo en la juventud” explica Agustina Dubois, terapista ocupacional y trabajadora del Centro de Día Alihuén. “Ahí es cuando se empieza a ayudarlos y apoyarlos en esta relación con un otro de una forma más afectiva“.

Estos debates aparecen en los últimos años, en un intento de demostrar que era falso el mito que sostenía que la persona con espectro autista no quería, ni necesitaba relacionarse con los demás. El deseo de interacción está presente, aunque no tengan las habilidades sociales como para hacerlo.

Fragmento extraído del documental de Netflix. 

 

Agustina explica que esto es algo que se puede revertir: “Es  importante trabajar desde la niñez, brindando herramientas y apoyo, para generar seguridad y reforzar el autoestima. Porque lo que hace el autismo es provocar una ansiedad y una inseguridad, que hacen que el paciente no encuentre las palabras para poder comunicarse con un otro. Para que pueda desenvolverse en situaciones como una cita por ejemplo, se podría prepararlos realizando un roll playing o una dramatización de la situación. De esa manera, el sujeto se anticipa y se encuentra seguro de que en el momento va a tener herramientas para poder actuar“.

La comunicación ocupa un rol muy importante ya que es la base de la interacción social, es el puente a través del cual se unen dos individuos. Y a la vez es un campo que se ha complejizado a lo largo de los últimos diez años con el protagonismo que fueron tomando las redes sociales. “Internet es una herramienta que se puede utilizar para empezar a trabajar. Pero después tenemos que romper con eso para que puedan interactuar personalmente y no sólo a través de una pantalla, porque en la vida cotidiana las herramientas la interacción es diferente. Participan estímulos externos, no es como en su casa que tienen la seguridad de estar en un ambiente ya conocido“.

La vida cotidiana

Una vez vencida la frontera que establece la puerta del hogar con el exterior, los jóvenes y adultos con espectro autista deben enfrentar un mundo que no está preparado para entender como un par a la persona con discapacidad.

Cualquier persona con discapacidad, si es apoyada, puede trabajar de lo que desee. Es algo en lo que los profesionales estamos trabajando desde hace tiempo. Hoy por hoy, está la ley que marca que una empresa debe contratar un 4% de empleados con discapacidad, pero sabemos que en muchos lugares no se cumple” explica Agustina, y sostiene que no se trata sólo de un problema legal: “Hay que cambiar la mirada sobre la discapacidad, abrir un poco la cabeza y aceptar lo diverso“.

Finalmente concluye “Si pensamos en 20 o 30 años atrás, se evolucionó bastante. Que hoy se puedan debatir estos temas es un gran avance, y es el camino para que cuando los niños autistas se encuentren con otros que pertenecen al espectro, no tengan que enfrentarse con prejuicios previos que hagan que esa relación no pueda desenvolverse o no pueda ser positiva

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