La cuarentena de los futuros docentes de Giles

Los estudiantes universitarios y terciarios tuvieron que adaptarse a los cambios de la cuarentena y empezar a estudiar a distancia. Con la transformación de las clases, también llegaron nuevas realidades académicas.

En este sentido, Miriam Coronel Armas, docente del profesorado de Lengua y Literatura en el Instituto Superior que funciona en el Colegio Nacional, explica: “El hecho de no tener clases presenciales hace que no esté ese feedback que te permite ver si los estudiantes entienden o no la materia. Además, la señal de internet a veces dificulta las clases“.

Es muy común que el año lectivo empiece con un número de alumnos que a lo largo de la cursada va disminuyendo. Sin embargo, esto se ha profundizado con la cuarentena: “Perdimos varios estudiantes porque no pueden sostener la virtualidad ya sea porque en su casa hay niños o porque no podían sostener la cantidad de datos de internet que tenían que usar en el teléfono para escuchar las clases. Nosotros con el instituto pudimos hacer llegar computadoras pero con el tema de la conexión, la escuela no puede hacer demasiado” detalló Miriam.

El sistema de evaluaciones también se modificó: “Las instancias las tomé más como de consideración que evaluativas. Hay que escuchar mucho porque los estudiantes no parten de un único lugar. No están en las mismas condiciones una estudiante que es madre de dos chicos, que alguien que no tiene que ocuparse de sus hijos. Por eso hay que evaluar considerando todas esas particularidades previas“.

Por ahora, el reinicio de las clases presenciales es un objetivo que parece lejos de alcanzar, por lo que la virtualidad seguirá siendo la protagonista en las cursadas del Instituto Superior 142.

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