“No hay otra forma de frenar esto que no sea con una cuarentena”

Ana Clara y el Hospital español donde asiste.

Ana Clara Ragoni (29) es una joven médica oriunda de nuestra ciudad. Cursó sus estudios en el Colegio Nacional y decidió comenzar su carrera profesional en la Universidad de Buenos Aires. Allí se graduó y dio sus primeros pasos en la actividad.

En Argentina inició su especialización en otorrinolaringología sabiendo que en el último año tenía la opción de continuar su formación en el exterior. Tras investigar las opciones, concursó para ingresar al Hospital Ramón y Cajal de Madrid, España.

Tras ser aceptada, Ragoni partió al país de la península ibérica a fines de enero. Su viaje tenía varios objetivos más allá de la cuestión académica – profesional, entre ellos recorrer el viejo continente; sin embargo, todo cambió. El COVID – 19 se desató sin control y los planes tuvieron que repensarse.

El Hospital donde trabaja Ana Clara es una de las grandes referencias sanitarias de aquella ciudad y, por ende, uno de los sitios con mayor capacidad de atención para el coronavirus. Esa infección que tuvo a maltraer a China y hoy sufre el resto del mundo.

Ragoni, que será la Jefa de Residentes en el Hospital donde se desempeña en Argentina a la vuelta de su viaje, va de su departamento al centro sanitario español solo cuándo debe acudir allí para su formación. Detrás de todos los recaudos que se deben tomar, como gafas y una máscara especial, Ragoni es testigo de una de las pandemias más importantes de la historia.

Para conocer en profundidad la situación española y, claro, asumir las responsabilidades que nos toca con información fideigna, Infociudad habló con Ana Clara. Ambos con mate en mano, pero mediante Whatsapp y a miles de kilómetros, conversamos sobre un virus que nos asusta, pero que si se lo ataca con responsabilidad es posible vencer.

IC: ¿Cómo fue el comienzo de la pandemia en España?

AR: Cuando llegué era algo que se veía de lejos, nadie pensaba que podía llegar y, si lo hacía, se pensaba que se lo podía controlar. No era algo de lo que se estaba leyendo. Durante todo febrero había una ignorancia total en cuanto al tema. Recién el 27 había uno o dos casos en todo España, eran provenientes de Italia, una zona que ya tenia la curva de casos en ascenso. En ese momento la parte medica empezó a meterse más en el tema, a conocer las estadísticas y demás. Era impensado esto de andar en el hospital con barbijo o protección, y hoy hasta salimos a la calle con el barbijo.

IC: ¿En qué momento los casos se empezaron a multiplicar para que la situación salga de control?

AR: Lo principal acá fue que las medidas de cuarentena y aislamiento, como en Italia, se tomaron tarde. Día a día se fueron cambiando cosas hasta que en un fin de semana se anunció abruptamente la cuarentena porque ya se estaba colapsando el sistema sanitario. Hoy salís a la calle y la policía te pregunta que estas haciendo o te multan si no tenes justificaciones para estar en la vía pública.

La realidad es que acá se llegó tarde, por eso me parece prioritario el tema de la prevención. Europa le está avisando a América lo que se viene, es una ventaja que no se puede desaprovechar.

IC: Imagino que el funcionamiento del Hospital y tu función específica cambió una vez que se conocieron los primeros casos…

AR: Recién la semana pasada, el jueves, se suspendieron las cirugías programadas y los consultorios. Quedó el servicio para operaciones de urgencias, oncológicas y las guardias. Al instante los directivos redujeron la presencia del personal en el lugar, a mi me permitieron seguir yendo. Mucha gente que estaba como rotante tuvo que volverse a su casa. Quedarme en mi casa mirando el techo no era una opción.

Muchos de mis compañeros ya empezaron a prestar servicio en el sector del COVID – 19 a pesar de su especialidad, son otorrinos y la verdad no tiene mucha relación con la patología respiratoria del virus. Pero se necesita. Hoy se están reclutando médicos de todos las edades y nacionalidades, recibidos, jubilados; porque el sistema de salud se colapsó.

IC: ¿Sos consciente que estando en ese lugar y analizando como avanza la situación en cualquier momento te pueden llamar para atender contagiados?

AR: Sí, es algo que te preguntás, es imposible no pensarlo. Yo creo que todavía tienen armas acá para atacar el virus, hay médicos en reserva para intervenir. Eventualmente si estoy acá y puedo colaborar en algo, lo voy a hacer. Esto es minuto a minuto. Siempre la vocación tira más que cualquier riesgo. Yo me estoy preparando para lo que se viene en Argentina, busco información y protocolos constantemente porque quiero ayudar en mi país.

IC: Luego de algunos días de aislamiento ¿Cómo está España hoy?

AR: Empezamos la cuarentena hace una semana. Solo se puede salir a la calle para las cosas indispensables. Hoy las calles están vacías, la gente tomó conciencia. En mi caso, salí tres veces para ir a trabajar. Obviamente que de a poco la ansiedad fue bajando, al principio era todo apocalíptico cuasi de película y después se fue normalizando.

Hoy tenemos 25 mil infectados y más de mil muertos. La curva de infectados se sigue incrementando, no se aplanó. Pero esto se va a reflejar en unos días mas de cuarentena porque había mucha gente que lo estaba incubando. El sistema esta colapsado, hay hospitales sin camas ni respiradores para pacientes críticos. Tienen que seleccionar a quien tratan. La realidad es que fue tan brusco todo que fue imposible pensar otra planificación, de un día para el otro la cifra se duplica.  Hoy en España las cadenas de hoteles dan habitaciones para que la gente se aísle. Es una situación extrema.

IC: Por el accionar de la gente, en Argentina parece que el COVID – 19 es algo lejano…

AR: Es probable que haya más casos de COVID – 19 en Argentina de los que realmente se sabe, ya que las pruebas se están realizando a pacientes con criterios de gravedad y como tarda unos 10 días el resultado, aquellos estudiados estos días darán positivo en una semana. Es por ello que probablemente tengamos un pico de casos a principios de abril.

A mí me parece que pensar que no está es imprudente, no hay que tener pánico, pero si cumplir con una sola cosa: quedarse en casa. Hay que tomar conciencia ya, porque acá en Europa se lo tomaron a la ligera y así estamos.

IC: ¿Cuáles fueron los errores comunes que se cometieron allá?

AR: Uno de los grandes errores que se cometió acá es que la gente empezó a consultar de forma compulsiva todas las guardias generando un alto contagio. Muchos estaban en las salas de espera por otras cosas, fueron por resfríos comunes y terminaron contagiados por coronavirus. Hay que tener conciencia más que nunca y no acudir a la guardia por cualquier cosa. Hay que tratar de hacer consultas telefónicas u consultar por otros medios. Siempre es muy importante seguir las recomendaciones de la OMS, los casos leves deben quedarse en su casa aislados. Acá hay consultas por Whatsapp, por ejemplo.

IC: Una de las últimas noticias que se difundieron tienen que ver con los casos de jóvenes que fallecieron por el coronavirus ¿Allá se repitieron estas situaciones?

AR: Particularmente los casos de jóvenes son pacientes que no tenían patologías de riesgo, eran considerados sanos y terminaron en estado crítico. También hay niños. Es un porcentaje mucho menor, el 80% son asintomáticos o tienen un resfrió común. Pero si hay casos que sorprenden.

IC: Por último ¿Seguís la situación de nuestro país? ¿Qué opinión te merece?

AR: Miro las cadenas nacionales, leo los diarios y miro las estadísticas todos los días. Es mi país, está mi gente y tengo pensado volver en pocos días. Las medidas que se tomaron son excelentes, no hay otra forma de frenar esto que no sea con una cuarentena hecha y derecha por un tiempo prudente. No va a generar una gran disminución de los casos pero va a ayudar. Estamos mal, no nos podemos arriesgar a tener la mitad de los casos que hay acá porque no lo soportaría el sistema de salud.

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