El Topo del ascenso

El Topo enfrentando a Estudiantes LP por Copa Argentina.

En la Primera C hay un gilense que no cansa de desbordar. Parte del medio, corre hasta el fondo y asiste a los delanteros. Aunque este año, también apareció como sorpresa en el área para anotarse en la red. En el ascenso, Jonatan Duche es el dueño de las bandas.

El Topo, que le dicen sus amigos, dejó gotas y gotas de sudor para ganarse su lugar en el fútbol profesional argentino. Lo estafaron con su primer contrato, cobró viáticos que no cubrían ni el viaje de ida y hasta se fue al descenso. Pero Duche nunca se rindió y eso vale más que un campeonato.

Jonatan, que tiene pasado en Frontón, recién acordó por una nueva temporada en el Club Luján. En la ciudad de la basílica se ganó su lugar y hoy lo defiende con uñas y dientes. La institución dejó una buena imagen en la primera mitad del año y ahora quiere revancha.

Para conocer más sobre su historia, el ascenso y su manera de mirar el fútbol, Infociudad entrevistó al Topo. Sin pelos en la lengua el gilense nos contó en detalle cómo es esto de jugar en las divisiones menores del fútbol AFA.

Infociudad: ¿Cuándo comenzó tu carrera en el ascenso?

Jonatan Duche (JD): Profesionalmente en el 2014, arranqué en Argentino de Merlo en la Primera C, en esa categoría jugué por cuatro años hasta que nos tocó el descenso, ahí jugué un año en la D con el club. Sentí que me tenía que quedar, el corazón me decía eso, pero no pudimos ascender así que tuve que pensar en mi futuro y me fui al Club Luján este año.

Luján, que está en la C, tiene un club muy ordenado, familiar; en Merlo se vivía de otra forma, en el ascenso es más complicado, más picante porque no hay seguridad en los clubes, el barra entra y sale del club, los dirigentes le tienen mucho respeto, nosotros hemos vividos muy malas experiencias porque hasta han llegado a golpear.

IC: Después de una situación como esa uno piensa que es imposible salir a jugar nuevamente…

JD: No es imposible pero es una situación que te pone en aprietos, porque uno siempre quiere ganar. El año que nos tocó descender fue muy complicado, salíamos a la cancha siempre con ganas de ganar, además si no ganamos no cobramos, en los casos que los barras nos apretaron tuvimos suerte y el partido lo ganamos, pero no era por el apriete de ellos, sino que se daban así los resultados.

IC: ¿Cómo es la historia de tu primer contrato en la C?

JD: Fue complicado, porque no tenía un representante o alguien que me guíe. Yo en Argentino de Merlo arreglé un contrato por un año y medio y después resultó que eran cuatro años y medio. Me tuve que quedar, le tomé cariño al club, a los colores, pero no sé si tanto a la gente que lo maneja. De hecho me hicieron un banderazo para que me quede el año que nos fuimos al descenso y me quedé por ellos.

IC: ¿Siempre sentiste que ibas a vivir del fútbol?

JD: Siempre fue mi sueño y desde chiquito lo vengo buscando, mi familia siempre lo supo cómo también mis amigos. En el momento que me decidí a dedicarme a esto creo que fue tarde, a los 17 años, quizás si hubiese empezado de más joven las posibilidades podrían haber sido otras, pero mi historia es esta, estoy muy feliz de jugar en el ascenso y sigo luchando por seguir creciendo y hacer lo que amo. Vivo de jugar al fútbol, me pagan por hacer lo que me gusta, es algo que me hace muy feliz.

IC: En el ascenso hay muchos jugadores que han brillado en Primera, u otros que no pudieron explotar pero que tienen gran categoría..

JD: Sí, en el ascenso siempre estos van bajando de categoría principalmente por una cuestión de edad, pero siguen teniendo trabajo y a es algo muy bueno porque cuentan con una calidad impresionante. A mí me tocó estar con Yair Rodríguez, llegó a Merlo cuando nosotros descendimos y te dabas cuenta que era un jugador diferente. La contra es que muchos se relajan y entrenan menos y ahí es cuando se vienen abajo.

IC: ¿Es importante la suerte para llegar?

JD: Yo sinceramente no creo en la suerte o en las cábalas, son todas excusas que uno puede usar, siempre digo que la cuota de suerte es el entrenamiento, la dedicación, si uno entrena a la mañana pero quiere ser diferente también tiene que entrenar a la tarde. Lo mismo cuando termina la temporada.

A mí me encanta entrenar, a veces me sobre exijo lo cual no está tan bueno. Cuando uno entrena lo que trata es de potenciar alguna característica, en mi caso es la velocidad, para entrenarlo yo tengo un profe aparte en el club con el cual me entreno solo por las tardes.

IC: ¿Lo de las canchas del ascenso es cierto?

JD: Las canchas sinceramente no son las mejores, son pocas las que están en condiciones para jugar. La dirigencia de Luján siempre intenta ponerla de la mejor manera para que podamos desplegar el juego que tenemos, nosotros no tiramos mucho pelotazo aunque el ascenso es así. Luján juega de local en una cancha municipal que la usan todos.

IC: En esta carrera que iniciaste te acompaña muy de cerca una banda de amigos ¿Qué tan importante fueron ellos?

JD: Mis amigos son mi familia, tengo muchos que me bancan a muerte y que yo los banco a muerte a ellos también. Una vez me hicieron una cena para juntar plata para que yo pueda seguir jugando, era un momento jodido, yo recién arrancaba y me daban 300 pesos de viáticos que no me alcanzaban ni para el boleto de ida y vuelta a Moreno; Marquitos Archuvi, cuando vio la situación en la que estaba, me tiró la idea de la cena y yo vergonzoso le dije que no, entonces terminó armandola por atrás sin que yo me enterara. Eran 15 o 20 trabajando y mucha gente de Giles fue a colaborar conmigo, a los cuales le estoy muy agradecido siempre. Con esa plata viajé ocho meses. La verdad es que yo pensaba que la gente de Giles no valoraba lo que yo hacía, pero después de ese día me di cuenta que es todo lo contrario, somos un pueblo chiquito que nos ayudamos en todo.

IC: ¿Cómo mira el futuro un jugador del ascenso?

JD: La verdad es que jugar al fútbol se termina rápido, yo puedo llegar a tener siete u ocho años más y después hay que pensar en otra cosa. Uno quiere tener una familia y hoy por hoy en el ascenso no se puede vivir solo con eso o asegurarse un futuro. Yo encima no agarré los libros.

Hace poco empecé con un local de venta de ropa y pensando en el futuro me gustaría hacer algo relacionado. Me tocó encontrarme con una persona muy buena que tiene mucho conocimiento sobre la ropa, vio que a mí también me gustaba, asique nos juntamos con la fabricación de ropa, este emprendimiento me sirve y me ayuda mucho.

IC: Por último ¿Qué le dirías a aquellos que están buscando su lugar en el fútbol?

JD: De mi parte le digo a los chicos de Giles que los sueños están hechos para cumplirse, uno se tiene que levantar e ir por ellos porque depende solamente de uno mismo, y que la familia y los amigos son todo. Nunca los dejen.

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