Mauro Villanova le contó a Infociudad cómo se puede ayudar en la lucha contra las adicciones

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Mauro Villanova. Foto: Rocío Constantino.

La semana pasada, la historia del vecino Mauro Villanova se hizo viral. Cientos de gilenses compartieron en las redes sociales el buen accionar del joven: gestionar un centro de tratamiento ambulatorio para las personas que están luchando con las adicciones. Sin dudas, un paso adelante.

Mauro presentó en el Honorable Concejo Deliberante a la ONG “Despertando Sueños”, institución especializada en la enfermedad que hoy atiende a una gran cantidad de personas. Las autoridades de la misma, y varios jóvenes que luchan día a día para recuperarse, dejaron relatos que sorprendieron a más de uno.

El equipo de Infociudad logró el pasado sábado 8, dialogar con Mauro Villanova en el programa radial Feria Americana -se emite los sábados por FM Vall-. El gilense dio su particular mirada, contó los motivos que lo impulsaron a tomar esta determinación y dejó un mensaje que nos invita a buscar la luz de la esperanza.

Infociudad: ¿Cómo fueron los días después de la presentación del proyecto “Despertando Sueños”?

Mauro Villanova (MV): La verdad es que no nos esperábamos tanta repercusión, hubo muchas consultas desde ese día; fue algo muy lindo poder ver que la comunidad apoya y nos da una mano, lo cual indica también que hay una necesidad. Estamos muy agradecidos con todos los que nos apoyan, incluyendo a la concejal Marina Moretti que nos acompañó desde un primer momento.

Animarse a hacerlo en Giles involucró a un montón de personas que no tienen nada que ver, como por ejemplo mi familia, lo cual no era una barrera fácil de romper. También fue un gran paso exponerme de esta manera, más allá que mucha gente lo sabía.

IC: ¿Cuándo dijiste “bueno llegó la hora de ayudar a quién pasa por estas situaciones”?

MV: Es un proceso bastante largo, hay que trabajar con uno mismo para poder abrir la historia para que después otros se animen a hacerlo. Hay muchos prejuicios sobre este tema, el qué dirán los compañeros de trabajo, los vecinos, la familia; pero la realidad es que, si me baso por el que dirán y por la opinión del resto, no hago nada de mi vida y quedo siempre actuando por lo que señalan y no por lo que quiero hacer. Hoy elijo hacerlo porque sé que hay una necesidad muy grande y además yo tengo la necesidad de devolver lo que a mí me dieron.

IC: Las historias detrás de una persona adicta deben ser muy complejas…

MV: Hay un poco de todo, es difícil poner en palabras las historias de otros, pero sí hay situaciones en donde se vive muy mal, hasta en situación de calle, pero hay de todos los extremos, unas muy malas y otras no tanto. Nosotros estamos para darle una mano al que realmente tiene problemas con las drogas, esas son personas que ya está tocando fondo o tiene problemas con la justicia, o problemas de salud, o van abandonando situaciones de su vida, como por ejemplo el colegio, estudio, trabajo; son indicios que nos dicen que algo está pasando.

IC: ¿Cómo conoces “Despertando sueños” y de qué se trata esta ONG?

MV: Yo la conozco desde que arrancó. El director de la ONG fue consejero mío en donde yo estuve internado y donde hice mi proceso. Él tuvo la posibilidad de abrirlo en su pueblo (Campana), donde está haciendo lo mismo que yo, devolviendo lo que a él se le dio. Es una persona a la cual admiro y quiero mucho porque fue uno de los primeros en confiar en mí cuando ni siquiera yo me tenía fe, ni tampoco mi familia. Desde ese momento iniciamos una relación muy fuerte que hoy en día sigue en pie. Me conoce muy bien y sabe cómo laburo y quiere hacer algo bueno para los gilenses. Estamos convencidos que se puede.

IC: ¿Cómo es la recuperación?

MV: Yo gracias a Dios fui a un lugar maravilloso, al que voy a estar agradecido el resto de mi vida. Hay muchos procesos y formas para hacer la recuperación y además hay un montón de instituciones que trabajan de diferentes maneras, por ejemplo hay algunas que medican, otras que son a puertas cerradas, otras a puertas abiertas. Todos te acompañan en el proceso, después de dos meses, cuando ya nos acomodamos un poco todo, creemos que ya está que nos curamos, pero la realidad es que esta enfermedad no tiene cura, es algo que hay que tratar de por vida para lo cual hay un montón de herramientas para poder sostenerlo y vivir mucho mejor.

IC: Imagino que es inevitable entablar una relación muy fuerte con el consejero…

MV: Si, tal cual, pero no solo es con el consejero, sino también con los directivos, los compañeros, ahí intentas mejorar por todos los que te apoyan para poder salir de eso. Yo tengo amigos que estuvieron internados conmigo con los que cree relaciones más honestas que tuve en mi vida, donde me pueden decir lo que no quiero escuchar sin enojarme y también lo puedo hacer yo, expresarme honestamente para con ellos; nos conocemos tal cual somos y eso es muy importante para la recuperación, porque en cuanto uno flaquea por algún lado el otro sabe cómo ayudar.

IC: ¿Qué consejos les podés dar a los padres que tienen un hijo con este problema o a un pibe que la está pasando mal y se quiere recuperar?

MV: Con respecto al que está teniendo problemas tiene el lugar para poder pedir ayuda, que es en el que estamos trabajando, el Galpón Cultural, los martes y jueves de 19:30 a 21:00 horas. También hacemos contención de familiares, lo cual es muy importante porque cuando un adicto tiene problemas y pide ayuda, es el familiar el que lo lleva para recuperarse, por eso no solo le damos apoyo al adicto, sino que también se lo damos a los familiares que son su sostén. Que el adicto pida ayuda es el paso más grande e importante, porque si no lo hace es porque no se quiere recuperar y no hay mucho para hacer.

IC: Muchas veces solo se presta atención en el adicto y no en la familia…

MV: La verdad es que la familia también se termina enfermando, igual o peor que el adicto, porque deja de vivir su vida para estar pendiente del otro, por lo menos fue lo que pasó en mi caso con mi vieja, y también vi varios casos así. Naturalmente la familia intenta ayudar como puede. Pero la realidad es que si yo le sigo poniendo colchones al adicto para que no note las perdidas, es muy difícil que el adicto quiera salir; en mi caso mientras mi vieja me daba todo yo seguía mandándome todas las cagadas, el día que me cerró las puertas se me vino el mundo abajo y dije hasta acá llegué.

En la agrupación se trabaja con grupos de familiares donde cuentan sus historias y se van ayudando entre ellos, se arman terapias grupales de familiares siempre teniendo en cuenta los distintos casos, también muchas veces se hacen entrevistas personales, siempre tratamos de buscarle una solución y no generarles más problemas a las familias.

IC: ¿Este espacio es solo para adicciones como el alcohol y las drogas o también están incluidas otras situaciones que te llevan a tocar fondo?

MV: Nosotros no solo trabajamos con la adicción a la droga y al alcohol, sino que también al juego y trastornos alimenticios. Los síntomas de las enfermedades son los mismos, entonces abordamos de la misma manera las diferentes enfermedades.

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