La tosquera de los millones que nadie habilitó

Tosquera modelo.

“Después paso”. ¿Cuántas veces hemos utilizado ese término en nuestros días? millones, seguramente. Programar para más adelante, es un recurso que, en la mayoría de los casos, está ligado a una agenda muy ocupada. A veces no queda otra opción. Pero en esta oportunidad, el término se extendió un poco más: pasaron 18 meses.

Esta historia comenzó en noviembre de 2017. El Honorable Concejo Deliberante aprobó la ordenanza 2049/17 de “Extracción de suelo – Cartellone” que autorizó al Departamento Ejecutivo a continuar con la tramitación correspondiente para la habilitación definitiva de la firma. Dicha norma, que en definitiva es el “uso conforme” fue promulgada a los dos días por el propio intendente Puglelli.

La U.T.E. conformada por las Empresas Jose Cartellone Construcciones Civiles S.A., Decavial S.A.I.C.A.C. y Esuco S.A. comenzó con la tramitación nacional y provincial, pero dejó para el final lo correspondiente al plano local. A pesar de ello, la explotación de la tosquera ubicada en la RN. 7, a pocos metros del camino que conduce a Heavy, se inició igual.

Pasó un año y medio; pasaron los metros y metros de tosca, los camiones y las obras. Sin embargo, la habilitación municipal jamás se llevó a cabo. El Poder Ejecutivo no controló, y por ende, la firma explotó el suelo gilense sin ningún tipo de reparo desde lo administrativo.

La habilitación, que tiene que tener cualquier comercio, no se ejecutó y por lo tanto, la tosquera, jamás tributó al Estado local. Según fuentes consultadas por Infociudad, por el tiempo de trabajo, esta firma en particular tendría que haber aportado cerca de cinco millones de pesos. Una fortuna, teniendo en cuenta los ingresos que puede conseguir el municipio por tributos de empresas.

Esta semana, el caso de la tosquera sin habilitación explotó en los pasillos del Honorable Concejo Deliberante. Unidad Ciudadana pidió informes sobre la situación y el municipio movió los hilos. “Recién hoy empezaron la habilitación, van a pagar un mínimo de 70 mil pesos al iniciar el trámite y al final se va a sacar la cuenta de cuánto extrajeron” contó una fuente confiable a este medio.

El resto de las tosqueras del partido de San Andrés de Giles trabajan con la habilitación correspondiente. Sus registros de extracción se completaron y la norma se hizo cumplir. En este caso en particular, a pesar del funcionamiento irregular, no hubo sanción ni clausura.

Pasando en limpio, la tosquera explotó el suelo gilense sin la habilitación básica que todo comercio debe tener. Al parecer nadie se acordó, ni lo tuvo presente. Ni siquiera sabiendo que esta generaría un recurso importante para las arcas municipales. La empresa funcionó, sacó rentabilidad del suelo y el “después paso” se transformó en una eternidad.

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