“Si no hablamos de las drogas, todos perdemos”

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Silvia Alcantara.

Las estadísticas son cada vez más preocupantes. Hablan de un avance sostenido que abarca todos los sectores de la sociedad, especialmente, el de los adolescentes y jóvenes. El flagelo de drogadicción es una de las preocupaciones diarias de una buena parte de nuestra sociedad.

Otro problema de la actualidad es la presencia que se registró en centros de asistencia de casi 10.000 menores con síntomas evidentes de abuso en el consumo de drogas. Según el informe de la Sedronar, 1263 chicos de entre 8 y 12 años fueron tratados solo en 2017 por sus adicciones.

En Giles y la región el consumo de todo tipo de drogas existe y, como en el resto del país, también creció. Infociudad decidió profundizar en el tema, pero sobre todo en la utilización de la sustancia más nociva en la salud de las personas adictas: el paco.

Para ello, el equipo periodístico de este medio, entrevistó a Silvia Alcantara, una de las fundadoras de Madres Contra el Paco Buenos Aires. La especialista, que trabaja codo a codo con el reconocido Padre Pepe, en la temática habló de esta fuerte sustancia sin tapujos, contó sus efectos y cómo una familia debe tratar a quienes padecen adicciones.

Infociudad: ¿Cómo comienza tu militancia en este tema?

Silvia Alcantara (SA): El inicio estuvo en la crisis económica del año 2001, 2002 y 2003, los narcos para poder vender comenzaron a fabricar lo que era un desecho y lo transformaron en una droga. A la gente que consumía cocaína esporádicamente le ofrecían una droga más barata, que pegaba mucho y ahí muchos empezaron a consumir paco. La agrupación de Madres Contra el Paco, salió a gritar, a ver qué es lo que le estaban vendiendo a sus hijos que los estaban enfermando.

IC: ¿Cuáles son esos primeros signos que aparecen en el adicto a pasta base o paco?

SA: El primer síntoma es que se vuelven más irritables, no duermen y vuelven compulsivamente a buscar más dinero, porque las dosis de paco en algunos casos llegan a 40 por noche. El paco no es como la cocaína que consumen una vez y tiene efecto por varias horas, el efecto del paco es instantáneo, dura muy poco, por eso vuelven por más. Son esclavos de la droga, se sienten desesperados y ahí no pueden pensar en otra cosa que no sea conseguir la próxima dosis.

IC: ¿El paco es una droga que viaja o solo se consigue cerca de las cocinas de cocaína?

SA: Antes donde había paco, había cocinas. Ahora ya no, lo fraccionan, lo estiran y lo hacen sin que haya cocina. Pero en un pueblo la cocina tiene que estar por algún lado, porque el paco ocupa mucho lugar, es un bulto grande para transportar o llevar de acá para allá, por eso lo que se transporta es la cocaína que es más chico. Si en Giles hay casos de consumo de paco, viene de algún pueblo cercano o tiene una cocina en el lugar.

IC: Siempre se asoció al paco con las clases más bajas ¿Hoy en día sigue siendo así?

SA: No, ya hace años que se da también en las clases altas. Hoy en día el adicto es multiadicto, no es solo paco, es lo que hay a mano en cada momento y se prueban distintas cosas, por eso cuesta tanto la desintoxicación, porque utilizan muchísimas y diferentes drogas.

Antes los chicos empezaban con alcohol, marihuana y después probaban drogas más fuertes; ahora no, comienzan directamente desde muy chicos con cristales, paco o lo que sea. Ahora también tenemos un problema económico y eso es un problema que también repercute en los adictos.

IC: ¿Cómo se trabaja en cuanto a la prevención? ¿Qué se puede hacer desde el estado?

SA: Hace 40 años que esto avanza y siempre se habló de querer hacer prevención en las escuelas, en las casas, pero el problema es que la droga es algo que se esconde, que no se dice, adicto significa “no dicho”. Entonces las familias ocultan, los chicos ocultan, los narcos ocultan, las maestras no hablan por miedo a las represalias de los familiares, entonces es muy difícil de combatir.

Yo lo que quisiera es no ver jóvenes como los veo. Yo tengo un chico en mi barrio que consume paco y no quiere recibir tratamiento. Él dice que sus hijos son muy buenos, su objetivo es que sus hijos estudien, con eso le alcanza y dice que él tiene la muerte ahí adelante, “yo ya fui, de esto no salgo” me dijo. Hablo hace años con él y lo veo destruyéndose día a día, y realmente tiene la muerte ahí. Es algo muy triste ver a nuestra juventud así, sometido y esclavizado por una sustancia.

Los niños, según la última encuesta de SEDRONAR, comienzan a consumir a los ocho años en todo el país. Por eso en la prevención lo que más se pide son ámbitos donde realmente se trate al adicto. Con la ley de salud mental, cierran las unidades terapéuticas en el 2020, nos quedamos sin nada y nadie hace nada. Las madres estamos tratando de agruparnos para que no se cierren, porque hay entre 13 mil a 15 mil chicos internados que van a quedar en la calle. Por eso es algo que hay que hablarlo constantemente. Si no hablamos de las drogas, todos perdemos. Los medios no hablan de estas cosas.

IC: ¿Qué les podemos decir a las familias que hoy están padeciendo esta problemática e iniciando su lucha?

SA: Cuando la droga entra en la casa se deshace la familia, entran en un calvario, es tremendo lo que hace esta enfermedad. A esas familias lo que les digo es que no echen al chico o chica a la calle, así no se soluciona el problema. Su adicción irá creciendo inexorablemente, no hay milagro que saque al chico de la droga, se tiene que tratar si o si. Tratándolo mal, despreciandolo, disminuyendo su autoestima, lo que se logra es que el chico salga corriendo a consumir más. Es importante tratarlos con afecto, cuando vienen drogados no hablarle, no contestar ni confrontar, dejarlos que duerman, que coman y después de comer se puede abordar al chico y hablarle, decirle que él tiene valores, que puede tratarse y buscar la manera.

A las madres les digo que se agrupen cada 15 días o una vez al mes y que hagan una red de asistencia, porque lo que se necesita es asistencia, para saber cómo proceder, a donde llamar o ir. No hay que dejar pasar el tiempo, porque hay un gran efecto en el cerebro, al chico por fuera lo ves como siempre o más flaco, pero por dentro hay un gran efecto, el cerebro se achica, se hacen isquemias y otros trastornos.

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