Gauchito Gil: la historia del santo no reconocido por la Iglesia

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Una postal de su santuario.

Como cada 8 de enero, cuando se recuerda la muerte del Gauchito Gil, los fieles peregrinan hasta el histórico santuario ubicado en el cruce de las rutas 119 y 123, a 8 kilómetros de Mercedes y a 243 de Resistencia.

Si bien las muestras de fe hacia este santo se extienden a lo largo de todo el territorio nacional y existen homenajes en diversos lugares del país, el Gauchito no es reconocido por la religión oficial.

La iglesia católica sostuvo en varias oportunidades que Gil no cumplía con los requerimientos pedidos por la Santa Sede. A esa negativa se suma que algunos sacerdotes consideran que era un ladrón y que -si bien robaba para repartir entre los pobres- esa no sería una excusa para cometer tal pecado, por lo que perdería sus atributos y virtudes para ser considerado un santo, que entre otras cosas debe acreditar una vida de fe ejemplar.

Gil fue un gaucho perseguido por las autoridades que lo señalaban como desertor, algo de lo que no había dudas, dado que se había negado a seguir formando parte de Ejército de Bartolomé Mitre a la vuelta de la Guerra contra el Paraguay; pero también de ladrón, acusación que en cambio sí es rechazada por sus fieles, quienes aseguran que `el Gauchito` le quitaba a los que tenían de más para darle un poco a los que no tenían nada.

Así, mezcla de Robin Hood y Jesucristo, el Gauchito Gil, a su vez devoto de otro santo pagano, San La Muerte, logró cierta popularidad entre sus paisanos y pasó a la categoría de mito justo en el momento en que uno de los soldados que lo había capturado le dio muerte degollandolo mientras lo tenían colgando de un árbol, porque no sabían muy bien qué hacer con él.

Segundos antes de morir, el 8 de enero de 1878, Antonio Gil le aseguró a su verdugo que si antes de volver a su casa rezaba por él, su hijo enfermo terminal se curaría, cosa que finalmente sucedió.

Ese milagro fue la piedra basal de una serie interminable de acciones atribuidas al gaucho, desde donde se edificó un fenómeno de religiosidad popular que durante décadas se mantuvo casi en secreto por los desposeídos que sostuvieron la llama del mito, y que en los últimos años alcanzó una masividad que llegó a las ciudades y ya no distingue clases sociales ni barreras de ningún tipo.

De todas maneras, el núcleo y la base social que sostiene al santo se encuentra en los sectores populares, capaces de exponerse a temperaturas superiores a los 45 grados como los que hubo durante algunas de las vigilia.

La peregrinación y el monumento

El santuario, creado junto al árbol donde fue asesinado el gaucho “milagroso”, ubicado a siete kilómetros de la mencionada ciudad, es centro de la concentración de peregrinos que arriban de todo el país y también de Paraguay, Brasil y Uruguay y Chile, entre otros países.

Este miércoles se inaugurará el gran monumento de más de 9 metros en honor al Gauchito Gil, en un sector parquizado del cruce de la ruta nacional 123 y la avenida Pellegrini, en el acceso a la ciudad de Mercedes, ubicada a 246 kilómetros de la capital correntina.

Por otra parte, se contará en el aniversario 141° de su muerte con la participación de cientos de jinetes que se suman en peregrinación provenientes de distintos puntos de la provincia y son quienes trasladan la cruz original desde el Centro de Interpretación a la Iglesia y el santuario.


Fuente: minutouno.com

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