Hace 45 años un gilense asumió como presidente de todos los argentinos

El "Tío" con la banda presidencial.

El 25 de mayo tiene un tinte aún más especial para San Andrés de Giles. La fecha Patria nos sensibiliza, pero también nos trae recuerdos del momento más importante de nuestra historia: el día que Héctor J. Cámpora, un vecino de la ciudad, asumió a la presidencia de la Nación luego de imponerse con contundencia en las urnas.

Cámpora nació en Mercedes pero pasó gran parte de su vida en Giles. Aquí se casó, formó su familia y se desempeñó como odontólogo. A la par de su actividad profesional, el “Tío” tuvo gran incidencia en la participación social y popular de nuestra ciudad. Presidió el Club Almafuerte, la Liga de Fútbol local y fomentó el desarrollo de otras instituciones.

Su carrera política lo tuvo al lado del General Juan Domingo Perón. La confianza que depositaba “Evita” en él, hizo que el líder de las masas lo eligiera como su delegado mientras se exiliaba en España. En 1973 la historia le puso a Cámpora un desafío aún mayor: ser candidato a presidente y por ende, garante de la vuelta de Perón.

El del 11 de marzo la fórmula Cámpora-Solano Lima, logró el 49,56 por ciento de los votos frente a la dupla radical formada por Ricardo Balbín y Fernando de la Rúa, que obtuvieron el 21,29 por ciento. Tras 18 años de proscripciones el Peronismo volvía al poder de la mano del gilense.

Cámpora asumió a la presidencia el 25 de mayo de 1973 dándose así por finalizado el período dictatorial de la autoproclamada Revolución Argentina. Aquella tarde una multitud ocupó la zona entre el Congreso y la Casa Rosada, para celebrar la vuelta del Peronismo.

El gobierno de Cámpora duró 49 días caracterizándose por la búsqueda de acuerdos políticos y sociales, tanto dentro como fuera del Peronismo. El Pacto Social entre el gobierno, los sindicatos y los empresarios, fue una de sus medidas más destacadas. El “Tío” fue el presidente de la paz.

Haciendo alusión a su fidelidad, Cámpora cumplió con lo prometido. Tras devolverle la esperanza a los argentinos llamó a elecciones, para que Juan Domingo Perón vuelva a ocupar el sillón de Rivadavia. Giles tuvo su presidente, y no fue uno más, en “la primavera camporista” floreció la paz y la lealtad a la voluntad del pueblo.

Comentarios facebook