La fiesta que no fue

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La escuela de patín del Club Rawson desfilando.

Los festejos patronales pasaron sin pena ni gloria. Los días festivos por nuestro aniversario tuvieron sus puntos altos pero también fuertes críticas de la comunidad sobre algunas cuestiones organizativas. La disconformidad se manifestó en las redes sociales y en los medios de comunicación.

El “Esperando el 30” mejoró en la organización de stands y en la distribución del completo patio de comidas. Comercios privados y algunas instituciones locales se encargaron de la comercialización del tradicional “chanchipan”. Hasta ahí todo bien.

Las controversias se dieron con dos sucesos particulares arriba del escenario. La organización decidió “bajar” del escenario a Mala Reina, una banda local reconocida en todo el país como claro exponente en su género. Los músicos fueron avisados en el tercer tema que su show “no iba más”. Grave error.

Según los encargados de la coordinación del espectáculo se trató de una cuestión de “tiempos”. Lo cierto es que luego de Mala Reina tocaron los también locales “Salamines” quienes extendieron su buen show durante varios temas. El desplante a los talentosos músicos locales fue notorio.

Luego (y muy tarde teniendo en cuenta que al otro día se trabajaba) salió a escena el show principal: Karina. La cantante tropical no gustó, habló más de lo que acostumbra causando disconformidad en el público. La noche no se cerró de la mejor manera.

El 30

El desfile fue un reflejo del desconcierto de la última semana. Sin la mayoría de los alumnos y la ausencia de muchas instituciones claves la celebración quedó desdibujada. Ni siquiera el público se acercó, en las gradas los espacios sobraron.

El decreto de la provincia que no declaraba feriado la fecha para el sistema educativo influyó, como la decisión de las principales oficinas y del comercio en abrir sus puertas normalmente.  Recién la celebración parroquial hacia la tarde – noche levantó el nivel convocando a una gran cantidad de vecinos.

¿Falta voluntad política para organizar los festejos patronales?

La situación de este año no solo despertó críticas sino que también preocupación en los vecinos quienes vieron “apagarse” una fecha que todos queremos. Infociudad consultó a varias instituciones ausentes y todos dijeron lo mismo: “había clases y es un día laboral normal”.

En varias ciudades los festejos populares pasaron a celebrarse el fin de semana más allá de la fecha que caigan. La idea es lograr que las celebraciones sean realmente “para todos” y además incentivar de esa manera la actividad turística. Esta última es una simple opción que sumaría al desconcierto actual.

San Andrés de Giles sufrió la falta de planeamiento en esta edición, situación de la que sin dudas las autoridades deberán tomar nota. Para preservar la identidad de nuestro pueblo se necesitan tradiciones firmes y decisiones valientes. El 30 la gran fiesta inclusiva que tiempos atrás fue.

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