La boda sorpresa de los gilenses que llegó a los grandes medios

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Los novios en el altar que se montó en el Club de Caza y Pesca.

Daniel “Toto” Mariño le propuso casamiento a su pareja Agustina de una manera muy particular: con la fiesta ya lista. El gilense se animó a romper las estructuras organizando el evento para sorprender a su novia con quien hace una década comparten los días.

El novio con la ayuda de su familia y la de Agustina, dio rienda suelta a la creatividad. Armó un altar en el Club de Pesca, llevó mariachis para el vals y hasta contrató a un mago. La emocionante fiesta dejó a los invitados con las lágrimas por el piso, la historia pudo con todos.

Tan grande fue la sorpresa que hasta el principal portal web de Argentina tomó el evento como nota del día. Infobae se metió de lleno en la historia y publicó en su plataforma el detalle de un evento que quedará en la memoria de los gilenses.

La nota completa de Infobae: 

Daniel Mariño, o “Toto”, como es conocido por sus allegados, siempre se manifestó en contra del matrimonio. Durante mucho tiempo dijo que “jamás se casaría”, lo que en cierta forma causó desesperanza en Agustina, su pareja desde hace más de 10 años y con quien tiene dos hijos.

Si bien el tema nunca fue motivo de conflicto entre los dos, por la cabeza de la joven siempre sobrevoló la idea de poder “formalizar” la relación. Pero ante la férrea posición del novio, prácticamente descartó esa posibilidad.

Sin embargo, en febrero de este año la situación comenzó a cambiar radicalmente: Daniel decidió que iba a sorprenderla y dijo que quería casarse. Pero no estaba dispuesto a hacerlo de cualquier forma; debía ser algo fuera de lo convencional, pues el paso que estaba por dar venía a romper con todo lo que creía. Y así lo hizo.

La idea que se le ocurrió a “Toto” fue contraer matrimonio en una “boda sorpresa”. Es decir, proponerle casamiento en una fecha determinada, esperar a que diga que sí y llevar adelante la ceremonia ese mismo día ante la presencia de toda la familia y amigos. Un plan digno de una comedia romántica, pero sólo que en esta oportunidad fue real y ocurrió en la localidad bonaerense de San Andrés de Giles.

Para concretar la idea, contó con el apoyo de toda la familia. Por casi 10 meses, se encargó de todos los detalles. Contrató el catering y la música, reservó el lugar (el Club de Pesca ubicado en la Ruta 7) y estuvo pendiente de que a nadie se le escapara una sola palabra acerca de la fiesta.

Infobae dialogó con Luciana, hermana del novio y una de las principales cómplices en este asunto. La mujer contó cómo se desarrolló el plan desde el verano pasado y que culminó este domingo pasado el mediodía con la emotiva ceremonia. “Es una boda simbólica, porque por un tema burocrático, el civil va a ser el próximo 27 de noviembre”, dijo. “Contratamos a una empresa que es la que se va encargar de la ceremonia”, agregó.

La fecha elegida llegó tras meses de espera y ansiedad y con ella, la etapa más importante del plan: la propuesta y la celebración. Pero para esto había que cumplir minuciosamente con la planificación ideada con tanto tiempo de antelación. Y fue justo en este punto que la intervención de varias personas del entorno de la pareja permitió llegar a buen puerto.

Como parte del engaño, le dijo a su mujer que este fin de semana debía viajar a Córdoba por trabajo. Mariño es fotógrafo y debe cubrir varios eventos, por lo que no había lugar para ninguna sospecha. Agustina, en tanto, fue invitada ayer por sus padres a pescar. La idea era que la joven se dirigiera hasta la casa de ellos y allí proponerle casamiento.

“Mi hermano le dijo también que un fotógrafo, que también es invitado a la fiesta, se iba a acercar hasta la casa de los suegros a buscar un pendrive con un trabajo que supuestamente le había hecho. Ella debía ser quien se lo tenía que entregar. Pero antes de retirarse, le dijo que debía revisar su contenido. Fue en ese momento que el fotógrafo aprovechó para mostrarle un video en el que Daniel le propuso casarse ayer mismo. Emocionada, dijo que sí y todo salió divino“, relató Luciana.

“Esto es difícil para mí” era uno de los carteles que usó en el video para finalmente proponerle casamiento, dejando en claro que por ella estaba dispuesto a cumplir con algo que siempre había rechazado. A lo largo de una filmación de más de tres minutos, que incluyó fotografías y una canción de Ricky Martin, “Toto” le hizo la tan esperada pregunta. Al final le pide que no le conteste en ese momento.

En cuanto al vestido de la novia, este ya había sido llevado días atrás a la casa de los papás de Agustina, por lo que una vez que aceptara -aunque sea sin decírselo en persona- sólo debía cambiarse e ir hasta el Club de Pesca, donde la estaba esperando su futuro esposo en compañía de Lisandro y Renata, sus dos hijos, y 180 invitados más. “En el altar estaba Daniel y uno de los niños sosteniendo un cartel que decía ‘Decile que sí'”, detalló la hermana, quien entre otras cosas reveló que el diseño del vestido fue basado en una película que le gustaba a ella.

El plan fue ejecutado a la perfección y todo es felicidad para los flamantes esposos. Los hijos estaban en el altar con su papá, cumplieron con su parte y la novia obviamente dio el sí.

Daniel tiene 29 años y Agustina 26. Están juntos desde hace más de una década y hace cuatro que conviven. Durante todo este tiempo la familia los molestó con el tema del casamiento, pero siempre lo eludían. Finalmente, el novio se decidió y la “boda sorpresa” fue un éxito. “Tuvimos una planificación larga y todo fue emotivo. En este tiempo mi mamá murió de una enfermedad pero igual dijo que siguiéramos adelante. Así lo hicimos”, finalizó la hermana.

 

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